jueves, 23 de febrero de 2017

APUNTES SOBRE LA GUERRA DEL GUANO Y EL SALITRE

Apuntes sobre la Guerra del Guano y el Salitre

GUERRA DEL PACÍFICO, GUERRA DEL SALITRE O GUERRA CON CHILE

Interpretando a autores modernos sobre el tema tratamos de analizar desde el punto de vista peruano, un título adecuado para la guerra que enfrentaron Perú, Chile y Bolivia en 1879.
Cuando hablamos Guerra del Pacífico, cedemos a los intereses de la historiografía chilena, ya que Pacífico alude al mar y encierra la determinación del curso de la guerra de aquella época de quien domina el mar domina la entrada y salida de un determinado territorio. Es cierto que Iquique y Angamos fueron determinantes para el curso de la guerra, que señaló el dominio del territorio peruano por parte del enemigo chileno al controlar el mar, pero la guerra continuó tres años más en nuestro territorio. Con este término Pacífico, ocultamos la verdadera causa del conflicto o que quieren mal interpretar los chilenos, sabiendo que el salitre y el guano ambicionado por Chile fue la razón de la guerra.

Guerra del Salitre. Este mineral junto al guano que poseíamos, existía en grandes proporciones en la costa boliviana y  peruana. El guano que en un momento nos hizo creer que el Estado peruano fue rico y gozaba de los empréstitos finalmente nos llevó a la bancarrota, posteriormente el salitre usado en la industria agrícola e industria de insumos fue  mal explotado en Perú y Bolivia. Aunque Chile no tenía estos recursos ya que su territorio era una gran franja desértica, era necesario y diría vital para su subsistencia. Estos ricos y ambicionados recursos fue la causa fundamental de la guerra con Chile. Paradójicamente éste país fue incentivado por los grandes capitales ingleses que a la postre fueron los principales beneficiaros de nuestros recursos que perdimos.

Guerra con Chile o Guerra de 1879 no tendría sustento si no mencionamos explícitamente la causa fundamental, y quedaría en el vacío el título. Guerra del Opio, Guerra Civil Española, Guerra de las Malvinas, que explican con su enunciado la razón fundamental de los respectivos enfrentamientos mencionados.
Los chilenos siempre se expresarán respecto a este conflicto como “Guerra del Pacífico” nosotros los peruanos y bolivianos deberíamos acostumbrarnos a señalar “Guerra del salitre y el guano”


La campaña de la Breña

Lima  no era todo el Perú, Cáceres y muchos soldados lo comprendieron así, buscar una mejor negociación de paz antes de seguir cediendo territorio, sería lo más honroso para el Perú. Si bien es cierto no podemos atacar directamente al enemigo, podemos resistir hasta hacer cansar al ejército invasor y lograr su expulsión. Por ello Cáceres es el paradigma de la resistencia. Emprender esta  campaña no fue fácil, había que convencer al único elemento disponible para luchar en el Perú, los campesinos de los Andes, y el Brujo de los Andes, tenía las cualidades necesarias como:
·         “Su dominio del Quechua le permitía le permitís tener una activa comunicación con sus soldados a quienes les hacía llegar sus sinceros reconocimientos de verdaderos soldados patriotas; con ellos compartía las distintas vicisitudes cotidianas: tristeza, triunfos, sufrimiento, hambre y otros problemas con los que obtenía plena identificación, por eso se le llamaba ”Tayta”, como símbolo de reconocimiento, fidelidad, confianza y respeto.
·         Por otro lado, su total identificación con los destinos del país le  creaba una atmósfera de simpatía, y por ello los pequeños terratenientes, comerciantes, autoridades locales, curas, ganaderos, propietarios y demás elementos sociales llegaron a subordinar sus intereses económicos y de clase a los supremos intereses de la nación” 
El Tayta, como le llamaban los campesinos a los que el pudo convencer para llevar acabo la resistencia contra el ejército invasor, reuniendo un grueso de casi 6 000 soldados
Descríbelo físicamente y contrastarás el impacto en la clase campesina de la  sierra
                                                                                   
Esta guerra de desgaste la ejecutarían particularmente las valientes fuerzas irregulares, compuestas por campesinos indígenas y montoneros imbuidos de un fuerte espíritu patriótico, pobremente armados, pero muy valientes y decididos, que tuvieron a su cargo importantes acciones militares que se prolongaron de abril de 1881 hasta septiembre de 1883. Estas acciones fueron las de Huayucachi y Huaripampa (1881), Comas, Pilichaca, San Bartolomé, Chacapalca, La Oroya, Tarmatambo y Chicla (1882) y Chosica, Huarpa, Huanta, Pilcos, Pazos, Pucara, Izcuchaca, Acostambo, Huacrapuquio, Purhuay, Balconcillo, Sisicaya, Yauli, Huamantanga y Quilcamachay.
La idea pues era atraer al adversario, hasta entonces localizado en la costa, a la sierra central, mediante acciones de fuerzas irregulares con objeto de desgastarlo y desorganizarlo, mediante una defensa móvil y activa. Dentro de este contexto, Cáceres había planificado combinar la resistencia con el contraataque. Producto de esta táctica serían las continuas incursiones de las fuerzas regulares peruanas en las localidades de Matucana, La Oroya, Tarma, Jauja, Chicla, San Mateo y otros. Esta etapa, seria conocida como de "repliegue táctico".
Cáceres combatió en la Breña a los chilenos; pero también a los peruanos que luchaban contra esta resistencia por creer que la guerra llegó a su fin, pero sobretodo porque el ejército chileno destruía sus propiedades y el término de la guerra sería celebrada con júbilo por ellos aunque al país lo cercenen territorialmente, es decir hasta el último momento primaron los intereses de los terratenientes que los intereses del Perú.

Triunfos caceristas

Pucará 5 de febrero de 1882
Marcavalle  9 de julio de 1882
Concepción. Cada triunfo peruano logrado elevaba más el espíritu de los combatientes, aunque consciente Cáceres de sus limitaciones bélicas. Los chilenos ya casi derrotados se refugian en su cuartel, teniendo que resistir  la embestida de los guerrilleros de Apata por el Noroeste, de Concepción por el sur y los de Comas y Andamarca por el este.
“No pudiendo contener la furia de los atacantes se refugiaron en el cuartel. En un momento la plaza quedó vacía y en ese instante los chilenos salieron cuando sorpresivamente fueron acribillados a tiros desde los balcones y ventanas vecinas. Los pocos que se salvaron volvieron al cuartel. A las 6 de la tarde los chilenos parecían que se rendían e izaron una bandera blanca. Cuando los guerrilleros  confiados se acercaron al convento  una cerrada descarga derribó a la mayoría de ellos. A partir de aquel momento la lucha fue sin tregua. Intentaron abrir las ventanas del convento  infructuosamente. Ante la imposibilidad la rociaron con kerosene y lo incendiaron. Algunos ante la caída del techo, escaparon al interior donde fueron fusilados  por guerrilleros apostados en lo alto de las torres. Como quedaban todavía sobrevivientes, los atacantes hicieron un forado en la pared del convento e ingresaron al interior para trabarse en una lucha cuerpo a cuerpo. A las 9 de la mañana del día siguiente pocos chilenos de los que quedaban se rindieron, pero fueron ultimados todos, excepto un soldado casi niño. Murieron 76 solados y tres cantineras.”
En esta batalla perecieron oficiales de los círculos aristocráticos chilenos y cuando la noticia llegó a Chile causó gran conmoción, por lo que en recuerdo de este acontecimiento los chilenos celebran  el 9 de julio como el día del patriota, fecha a la cual le juran fidelidad a su bandera, así como nosotros el 7 de junio celebramos el día de la bandera.
Triunfo de Miguel Iglesias en Cajamarca. Batalla de San Pablo 13 de julio de 1882. Esto dio pie a una violenta represalia enemiga en la ciudad de Cajamarca. Esta efímera victoria convenció a Iglesias de la necesidad de llegar a una paz que debería terminar con tanto perjuicio material y moral. Por este motivo lanzó desde su hacienda en un manifiesto conocido como “el grito de Montán” siendo acogido por muchos sectores, incluso los mismos chilenos, por lo cual recibió ordenes de seguir las directivas de Iglesias; aunque otros lo rechazaron porque significaba la mutilación de nuestro territorio

Fin del ejército cacerista. Huamachuco 10 de julio de 1883. Cáceres se traslada hacia el norte a combatir no sólo al ejército chileno, sino también al General Iglesias, en la sierra de Huamachuco, el héroe de la Breña estuvo a punto de doblegar al enemigo , pero no lo consiguió por falta de armas y municiones, optando por retirarse. Todos los prisioneros fueron muertos y aplicaron el cruel “Repase”. Aquí cayó el joven Leoncio Prado, hijo de Mariano Ignacio Prado. 




v  Terminada la batalla de Humachuco, interpretando lo que fue esta guerra, el general chileno recorre el campo de batalla junto a Do Petit Thoars y pregunta a uno de los heridos peruanos “Usted, ¿por quién lucho en esta guerra, respondió el soldado. Por mi general Cáceres; y usted le pregunto al otro herido peruano, por mi General Iglesias, luego pregunta a otro soldado chileno,  y usted, por mi Patria  Chile. Ya  ve   mientras en el Perú los peruanos se baten por uno u otro caudillo los chilenos combaten por su patria, Chile. Por eso es que les ganamos la guerra.´
El Tratado de Ancón. El 20 de octubre de 1883 se firmó en el balneario de Ancón  el Tratado que puso fin a la guerra con Chile, firmaron por Perú José Antonio Lavalle y Mariano Castro Saldívar por Chile. Los principales puntos fueron:
1º Se restablecen las relaciones de paz y amistad entre las repúblicas de Perú y Chile
2º La república del Perú cede a la de Chile, perpetua e incondicionalmente, el territorio de la provincia litoral de Tarapacá, cuyos límites son:  por el norte la quebrada dl río Camarones, por el sur la quebrada del río Loa ; por le oriente la república de Bolivia y por el poniente con el mar Pacífico.
3º El territorio de las provincias de Tacna y Arica, que limitaba por el norte con el río Sama, desde su nacimiento en las cordilleras limítrofes con Bolivia hasta su desembocadura en la quebrada y río Camarones, por el oriente con la república de Bolivia y por el poniente con el mar del Pacífico, continuará poseído por Chile y sujeto a la legislación y autoridades chilenas  durante el término de 10 años contados desde que se ratifique el presente tratado de paz.
Expirado el plazo, un plebiscito decidirá, en votación popular, si el territorio de las provincias referidas queda definitivamente bajo el dominio y soberanía de Chile, o si continúa siendo parte del territorio peruano.
Aquel de los dos países a cuyo favor queden anexadas las provincias de Tacna y Arica, pagará al otro diez millones de pesos….

Consecuencias.
·         La pérdida de ricas salitreras de Tarapacá y la explotación de las islas guaneras
·         La pérdida definitiva del departamento de Tarapacá y posteriormente por el tratado de Lima de 1929 la provincia de Arica que suman cerca de 70 mil kilómetros cuadrados, Bolivia perdió 158 mil kilómetros cuadrados.
·         Chile pasó a ser la primera potencia naval del Pacífico sur, relegando al Perú a segunda categoría
·         Aparición de movimientos culturales que denunciaban los responsables de esta, tenemos a Manuel Gonzales Prada con su frase “jóvenes a la obra y los viejos a la tumba”, también Clorinda Matos de Turner con su “aves sin nido”.
·         Inestabilidad política y social, pues al final de la guerra el Perú se encontró dividido por dentro, en una grave situación que luego provocaría la guerra civil

·         Los lazos de amistad con Chile se rompieron y jamás se han podido restablecer a buena lid. Las sospechas  mutuas han impedido que podamos establecer  vínculos más estrechos. La forma cómo actuó Chile en aquella guerra, unida a ciertos gestos y comportamientos actuales, han hecho que para muchos peruanos la situación de rivalidad y enfrentamiento esté aún vigente.